Nunca antes en la historia de la medicina y la salud se ha dado tanta responsabilidad personal y poder a la persona para su propia salud y bienestar.
Pero en la raíz de esta responsabilidad personal está el trabajo de miles y de médicos e investigadores que continúan innovando y revolucionando el modo en que enfocan la atención de la salud. Una lucha que ha asediado desde hace mucho tiempo a los investigadores es encontrar la suficiente cantidad de personas para participar en los estudios que necesitan para impulsar su trabajo.
Aquí es donde aparece Apple ResearchKit. Desde su lanzamiento en marzo de 2015, el ResearchKit ha alentado a miles de personas a registrarse para estudios de investigación médica impulsados por sus iPhones. Un estudio de este tipo, un ensayo cardiovascular, convocó 11.000 voluntarios en solo un día, un número de participantes que los investigadores dicen que les llevaría un año o más el reunirlos.
En cambio, el teléfono inteligente y la tablet son recursos relativamente no explorados para la medicina preventiva y el control de la salud. En el corazón de los teléfonos inteligentes están los procesadores con una potencia increíble, tal como Tegra K1 que es el núcleo del Nexus 9. Más allá de eso, la mayoría de los teléfonos están equipados con acelerómetros, sensores de luz y giroscopios. Así los usuarios pueden agregar más elementos periféricos tales como sensores de ritmo cardíaco, sensores de temperatura, sensores de calidad del aire y más para convertir sus teléfonos en verdaderas maravillas que captan condiciones ambientales y de control biológico.
Hoy, Apple anunció tres estudios nuevos que se centrarán en el autismo, epilepsia y melanoma. Junto a investigadores de Duke University, Johns Hopkins y Oregon Health & Science University, los nuevos estudios están diseñados para usar el ResearchKit de Apple y se espera que convoquen a miles de participantes.
La aplicación de Duke University y Duke Medicine se llama “Autism & Beyond” (“Autismo y más”) y usará la cámara frontal y los algoritmos de detección de emociones para medir la reacción de un niño cuando se le muestra un video en la pantalla de un iPhone. La tecnología se combina con cuestionarios de estudios bien establecidos para dar a los padres e investigadores una idea sobre las señales de advertencia del autismo.
La aplicación "EpiWatch" de Johns Hopkins usará el reloj de Apple para ayudar a detectar crisis epilépticas. Mediante el uso de los acelerómetros del reloj y los datos del sensor de ritmo cardíaco, la aplicación puede captar la señal digital de una crisis epiléptica y envía una alerta.
Por último, Oregon health & Science University está considerando la posibilidad de usar la cámara de los teléfonos para tomar imágenes de lunares en el tiempo para determinar si hay riesgo de melanoma u otras formas de cáncer de piel. Esta información puede ser compartida con las personas y con sus profesionales de atención de la salud.
El marco de software de fuente abierta del ResearchKit continúa impulsando la innovación en materia de atención de la salud a medida que más profesionales de atención de la salud buscan aprovechar el increíble poder informático de los dispositivos inteligentes modernos para el control de la salud y como herramientas de prevención.